12 feb. 2012

Rosas y Corazones

Me dijeron que el olor a rosas era exquisito,
que no existe alguien a quien no le guste,
pero nunca me dijeron que iba a querer olerlo siempre.

Nunca me advirtieron de las consecuencias,
nunca me dijeron que mi corazón era muy joven,
siempre me decían que el olor era hermoso.

Pero mas allá de lo que me hallan dicho,
o de lo que halla leído,
nada me explicaron de su poder.

Y puede ser que no halla vuelta atrás,
tal vez no exista tal cosa como una cura
para esta adicción tan fuerte.

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