Ray yacía tendido en su cama abrazando la almohada fuertemente. ¿Quien sabe que estaba pasando por esa mente inquieta mientras dormía tan tranquilo?
Los primeros rayos de luz atravesaron la única ventana en el cuarto iluminando el pequeño espacio que abarcaba aquella habitación: abrió los ojos.
Ray: (mirando la almohada que aun abrazaba) ¿Que me esta pasando?
El niño aun no sabia que cosas se estaban desencadenando en su mente y corazón, estos seguían atados por aquellos tristes recuerdos de su madre que le atormentaban, pero esta vez estas memorias no tenian tanto poder en el joven. El enamoramiento le estaba salvando.
Ray: (se apega mas a la almohada) No comprendo que me pasa (suelta la almohada y se queda mirando el techo)
Aquel frió corazón iba poco a poco reaccionando y volviendo a palpitar, pero, tomaría tiempo que vuelva a ser el mismo corazón de hace algunos años atrás.
Ray: (gira la vista a la carta sobre la mesa de noche) Aun no he leído la carta que me escribió (se levanta para sentarse, coge la carta y la abre)
"Querido Ray:
Hoy la pase muy bien en el parque junto a ti, realmente me alegro volver a verte. Al comienzo estaba muy nerviosa porque quizás no te ibas a acordar de mi, pero al parecer fue todo lo contrario; te acordaste de nuestra primera conversación, gracias. Lo único malo es que estabas muy nervioso y ni hablabas, para la próxima quiero que hables, ¿ok?.
Hablando de la próxima, quería pedirte un favor muy grande. Este lunes que viene es mi primer día de escuela y quería saber si podías ir a recogerme así aprovechamos de recorrer la ciudad y comer algo, ademas, quiero que tu cara sea la primera que vea al salir del cole. Nada me haría mas feliz que verte después de mi primer día de escuela. Te prometo de que si vas te regalare un abrazo.
Me gustaría seguir escribiendo esta carta y relatarte lo feliz que me siento, pero eso lo haré mañana.
Debo irme, que duermas muy bien hoy.
Atte. Rosemary.
P.D: ¡Se me olvido! Estoy en la Escuela Rzeznik y la hora de salida es a las 12:00 pm.
P.D: Espero que te hayas comido tu pastel, el mio estaba muy rico."
Ray leyó cada palabra con tranquilidad y atención. Esa carta, inconscientemente, se había vuelto su mas precioso tesoro. Giro la mirada hacia el calendario pegado en la puerta y se fijo que era domingo. Mañana debía ir a recoger a Rosemary y se notaba el deseo en sus ojos. El nerviosismo era camuflado por su frialdad, pero las ganas de volver a ver a la chica pelirroja se notaba en sus ojos.
Aquel día no sucedió nada interesante. Pero cuando limpiaba su habitación pudo ver a Rosemary que lo saludaba desde la calle. Aquella sonrisa en su rostro, durante todo el día, no fue borrada de su rostro.
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17 abr 2012
10 abr 2012
The Art of Ruin - Capitulo 6: Floreciendo en un árbol
Ray se recostó en la cama y siguió pensando en Rosemary; no podía parar.
Ray: (susurrando) ¿Que me esta pasando?
Se escucho la puerta abrirse y los pasos de su padre; la puerta se cerro. Esta vez el sonido no lo distrajo, seguía profundamente perdido en sus pensamientos.
Brent: (tocando la puerta) Ya llegue, Ray.
Ray: (mirando el techo) Ok, papá.
Brent: La cena estará lista en un rato.
Ray: Ok
El papa de Ray se fue a la cocina y Ray siguió acostado mientras intentaba acomodar todas las sensaciones que afloraban de su reanimado corazón. Aun no podía entender que pasaba, no comprendía por que sentía todas esas cosas. El amor era algo nuevo en su corazón; se sentó en la cama.
Ray: (apretando su pecho) Algo me quieres decir, ¿pero que?. ¿Que información puede ser tan importante?.
Se escucho a alguien tocar la puerta de la casa.
Brent: (abriendo la puerta) Rosemary, eres tu.
En cuanto sus oídos capturan aquellas palabras su corazón empezó a acelerar sus latidos con gran velocidad.
Rosemary: Hola Sr. Crahan. ¿Esta Ray?
Brent: Si. Pasa.
Rosemary: Gracias por la invitación pero no puedo. Estoy un poco apurada. ¿Podría darle esto? (le pasa la cajita de leche)
Brent: (la recibe) Claro.
Rosemary: ¿Podría darle esto también? (le da una carta)
Brent: (recibe la carta) Ok ¿Alguna otra cosa?
Rosemary: (sonriendo) No, eso solamente. Muchas gracias. (se va)
Brent: De nada. (cierra la puerta)
El corazón de Ray era un verdadero caos. Quería que ella subiera hasta su habitación para verla, pero no quería verla porque estaba demasiado nervioso como para recibirla. Sus razonamientos no se acomodaban.
Brent comenzó a subir las escaleras hasta la pieza de Ray.
Brent: (toca la puerta) ¿Puedo pasar?
Ray: (tragando saliva) Si
Brent: (abre la puerta y se aproxima a Ray) Vino Rosemary y trajo esto (extiende la leche y la carta)
Ray: (mira los objetos detenidamente y los toma) Gracias.
Brent: ¿Fuiste al parque con esa chica, no?
Ray: (mirando la leche) Si
Brent: ¿Y?
Ray: ¿Y que?
Brent: ¿Te gusta?
Ray: (mirando la carta) No
Brent: Recosto la mirada de un hombre enamorado cuando la veo.
Ray: Ya te dije, no me gusta.
Brent: Tal vez aun no te das cuenta. (se siento al lado de Ray) Me paso igual que con tu madre, me tomo 3 meses darme cuenta de lo que realmente sentía por ella.
Ray: ¿Aun amas a mama?
Brent: (mirando el suelo) Si, aun la amo.
Hablar de este tema era un poco incomodo, puesta que Selena, la madre de Ray, murió hace 8 años en un trágico accidente, este suceso tan grave desencadeno la depresión de Ray, y la perdida de fe en la vida de su padre. Selena, era una mujer hermosa, llena de vida y siempre sonreía. Fue una madre excepcional y una esposa sin igual. La vida de ambos fue destruida tras su ida.
Brent: Por cierto, la cena ya esta lista.
Ray: Bajo enseguida.
Brent: (se levanta y se va de la habitación)
Por lo general cuando Ray escuchaba algo relacionado con su madre se desmoronaba, pero esta vez no fue así. No se sentía triste, ni melancólico; Rosemary estaba en su mente.
Luego de la cena Ray volvió a su habitación e intento dormir; acerco la almohada a su brazo para recordar a Rosemary.
Ray: (susurrando) ¿Que me esta pasando?
Se escucho la puerta abrirse y los pasos de su padre; la puerta se cerro. Esta vez el sonido no lo distrajo, seguía profundamente perdido en sus pensamientos.
Brent: (tocando la puerta) Ya llegue, Ray.
Ray: (mirando el techo) Ok, papá.
Brent: La cena estará lista en un rato.
Ray: Ok
El papa de Ray se fue a la cocina y Ray siguió acostado mientras intentaba acomodar todas las sensaciones que afloraban de su reanimado corazón. Aun no podía entender que pasaba, no comprendía por que sentía todas esas cosas. El amor era algo nuevo en su corazón; se sentó en la cama.
Ray: (apretando su pecho) Algo me quieres decir, ¿pero que?. ¿Que información puede ser tan importante?.
Se escucho a alguien tocar la puerta de la casa.
Brent: (abriendo la puerta) Rosemary, eres tu.
En cuanto sus oídos capturan aquellas palabras su corazón empezó a acelerar sus latidos con gran velocidad.
Rosemary: Hola Sr. Crahan. ¿Esta Ray?
Brent: Si. Pasa.
Rosemary: Gracias por la invitación pero no puedo. Estoy un poco apurada. ¿Podría darle esto? (le pasa la cajita de leche)
Brent: (la recibe) Claro.
Rosemary: ¿Podría darle esto también? (le da una carta)
Brent: (recibe la carta) Ok ¿Alguna otra cosa?
Rosemary: (sonriendo) No, eso solamente. Muchas gracias. (se va)
Brent: De nada. (cierra la puerta)
El corazón de Ray era un verdadero caos. Quería que ella subiera hasta su habitación para verla, pero no quería verla porque estaba demasiado nervioso como para recibirla. Sus razonamientos no se acomodaban.
Brent comenzó a subir las escaleras hasta la pieza de Ray.
Brent: (toca la puerta) ¿Puedo pasar?
Ray: (tragando saliva) Si
Brent: (abre la puerta y se aproxima a Ray) Vino Rosemary y trajo esto (extiende la leche y la carta)
Ray: (mira los objetos detenidamente y los toma) Gracias.
Brent: ¿Fuiste al parque con esa chica, no?
Ray: (mirando la leche) Si
Brent: ¿Y?
Ray: ¿Y que?
Brent: ¿Te gusta?
Ray: (mirando la carta) No
Brent: Recosto la mirada de un hombre enamorado cuando la veo.
Ray: Ya te dije, no me gusta.
Brent: Tal vez aun no te das cuenta. (se siento al lado de Ray) Me paso igual que con tu madre, me tomo 3 meses darme cuenta de lo que realmente sentía por ella.
Ray: ¿Aun amas a mama?
Brent: (mirando el suelo) Si, aun la amo.
Hablar de este tema era un poco incomodo, puesta que Selena, la madre de Ray, murió hace 8 años en un trágico accidente, este suceso tan grave desencadeno la depresión de Ray, y la perdida de fe en la vida de su padre. Selena, era una mujer hermosa, llena de vida y siempre sonreía. Fue una madre excepcional y una esposa sin igual. La vida de ambos fue destruida tras su ida.
Brent: Por cierto, la cena ya esta lista.
Ray: Bajo enseguida.
Brent: (se levanta y se va de la habitación)
Por lo general cuando Ray escuchaba algo relacionado con su madre se desmoronaba, pero esta vez no fue así. No se sentía triste, ni melancólico; Rosemary estaba en su mente.
Luego de la cena Ray volvió a su habitación e intento dormir; acerco la almohada a su brazo para recordar a Rosemary.
7 abr 2012
The Art of Ruin - Capitulo 5: Dios sabe que lo he intentado
Rosemary: Bueno, aquí esta mi casa. Gracias por acompañarme.
La chica pelirroja camino hacia la puerta para abrirla y Ray se quedo parado frente a la enorme casa de Rosemary; tenia tres pisos y estaba pintada de color amarillo.
Rosemary: (se voltea) Te invitaría a pasar para que comamos los pastelistas juntos pero mis padres llegaran dentro de poco. (sonrojada) Seria muy vergonzoso que vean que estamos solos en la casa.
Ray se quedo mirando a Rosemary. Le ocurría algo extraño, era como si en los 20 minutos que estuvieron caminando, el, se acostumbro a su presencia, a su olor, a su figura.
Rosemary: De nuevo, muchas gracias por acompañarme.
Ray seguía quieto, pareciese que aun su cerebro intentaba asimilar que ocurrió; su brazo estaba medio dormido.
Ray: No hay problema.
Rosemary: (camina hacia Ray y le pasa el pastel de tres leches) Toma esto como un obsequio a tu caballerosidad (besa la mejilla de Ray)
Cuando las labios de Rosemary tocaron la piel de Ray se pudo escuchar levemente como el corazón palpito con suavidad y ternura.
Rosemary: (se dirige a la puerta y la abre un poco) Espero que nos veamos de nuevo, Ray. (entra y cierra la puerta)
El sonido de la puerta cerrarse volvió a Ray a la normalidad. Recupero el sentido del tiempo y de lo que ocurría a su alrededor; sentía como su brazo empezaba a despertar y como la ligera humedad de una pequeña parte de su mejilla se enfriaba con el viento.
Ray empezó a caminar a su casa.
Ray: (mirando su brazo y pensando) ¿Por que siento como si aun me estuviera abrazando?
Mientras mas caminaba mas se perdía en sus pensamientos.
Ray: (tocando su mejilla y pensando) ¿Por que aun siento sus labios?
Así continuo todo el camino a su casa, cuestionándose y preguntándose cada cosa.
Ray: (tocando su pecho y pensando) ¿Por que vuelvo a sentir como te mueves?
Finalmente llego a su casa, abrió la puerta y entro; se dirigió directamente a su habitación.
Brent: (tocando la puerta de la habitación de Ray) ¿Ray? ¿Eres tu?
Ray: Si papa. Soy yo.
Brent: ¿Como te fue con el Doctor?
Ray: Bien. Me dijo que debía empezar a hacer mas cosas.
Brent: Ah, muy bien. Oye, ¿por que llegaste tan tarde?
Ray: Le hice caso al Doctor y fui a dar una vuelta por el parque.
Brent: Que bueno. Ray, ahora iré a comprar algo para la cena, ¿quieres algo en especial?
Ray: No, nada. No te preocupes.
Brent: Ok. Ahora voy. Vuelvo en un rato, hijo. (se va)
El papa de Ray es un hombre ocupado pero siempre que tiene tiempo libre pasa tiempo con su hijo, o al menos eso hacia cuando Ray era un niño. Brent también quedo muy afectado por el incidente ocurrido hace 8 años atrás, sin embargo no puede permitirse caer por el bien de su hijo.
Desde la habitación de Ray se escucho la puerta cerrarse; ahora estaba solo, el y sus pensamientos. No podía evitar pensar en Rosemary, en sus ojos, en su rostro, en sus manos, en su ropa o en su pelo. Estaba cegado por la figura de la chica que se dibujaba constantemente en su cabeza cada vez que cerraba los ojos. No podía sacársela de la cabeza. Se gatillo algo en su corazón y mente; ya no se sentía solo ni deprimido.
Un pedazo de hielo que cubría el corazón de Ray se rompió y cayo dejando al descubierto un claro latido de amor.
La chica pelirroja camino hacia la puerta para abrirla y Ray se quedo parado frente a la enorme casa de Rosemary; tenia tres pisos y estaba pintada de color amarillo.
Rosemary: (se voltea) Te invitaría a pasar para que comamos los pastelistas juntos pero mis padres llegaran dentro de poco. (sonrojada) Seria muy vergonzoso que vean que estamos solos en la casa.
Ray se quedo mirando a Rosemary. Le ocurría algo extraño, era como si en los 20 minutos que estuvieron caminando, el, se acostumbro a su presencia, a su olor, a su figura.
Rosemary: De nuevo, muchas gracias por acompañarme.
Ray seguía quieto, pareciese que aun su cerebro intentaba asimilar que ocurrió; su brazo estaba medio dormido.
Ray: No hay problema.
Rosemary: (camina hacia Ray y le pasa el pastel de tres leches) Toma esto como un obsequio a tu caballerosidad (besa la mejilla de Ray)
Cuando las labios de Rosemary tocaron la piel de Ray se pudo escuchar levemente como el corazón palpito con suavidad y ternura.
Rosemary: (se dirige a la puerta y la abre un poco) Espero que nos veamos de nuevo, Ray. (entra y cierra la puerta)
El sonido de la puerta cerrarse volvió a Ray a la normalidad. Recupero el sentido del tiempo y de lo que ocurría a su alrededor; sentía como su brazo empezaba a despertar y como la ligera humedad de una pequeña parte de su mejilla se enfriaba con el viento.
Ray empezó a caminar a su casa.
Ray: (mirando su brazo y pensando) ¿Por que siento como si aun me estuviera abrazando?
Mientras mas caminaba mas se perdía en sus pensamientos.
Ray: (tocando su mejilla y pensando) ¿Por que aun siento sus labios?
Así continuo todo el camino a su casa, cuestionándose y preguntándose cada cosa.
Ray: (tocando su pecho y pensando) ¿Por que vuelvo a sentir como te mueves?
Finalmente llego a su casa, abrió la puerta y entro; se dirigió directamente a su habitación.
Brent: (tocando la puerta de la habitación de Ray) ¿Ray? ¿Eres tu?
Ray: Si papa. Soy yo.
Brent: ¿Como te fue con el Doctor?
Ray: Bien. Me dijo que debía empezar a hacer mas cosas.
Brent: Ah, muy bien. Oye, ¿por que llegaste tan tarde?
Ray: Le hice caso al Doctor y fui a dar una vuelta por el parque.
Brent: Que bueno. Ray, ahora iré a comprar algo para la cena, ¿quieres algo en especial?
Ray: No, nada. No te preocupes.
Brent: Ok. Ahora voy. Vuelvo en un rato, hijo. (se va)
El papa de Ray es un hombre ocupado pero siempre que tiene tiempo libre pasa tiempo con su hijo, o al menos eso hacia cuando Ray era un niño. Brent también quedo muy afectado por el incidente ocurrido hace 8 años atrás, sin embargo no puede permitirse caer por el bien de su hijo.
Desde la habitación de Ray se escucho la puerta cerrarse; ahora estaba solo, el y sus pensamientos. No podía evitar pensar en Rosemary, en sus ojos, en su rostro, en sus manos, en su ropa o en su pelo. Estaba cegado por la figura de la chica que se dibujaba constantemente en su cabeza cada vez que cerraba los ojos. No podía sacársela de la cabeza. Se gatillo algo en su corazón y mente; ya no se sentía solo ni deprimido.
Un pedazo de hielo que cubría el corazón de Ray se rompió y cayo dejando al descubierto un claro latido de amor.
The Art of Ruin - Capitulo 4: ¿Es un sueño o un recuerdo?
Se quedaron todo el día sentados en el parque. Hablaron, o al menos ella lo hizo, de los juegos que inventaban cuando pequeños, de su infancia, de lo que hicieron y de lo que harían en el futuro, pero siempre Ray respondía con un si o con no; siempre estaba serio.
No se dieron cuenta cuando la noche cayó y el cielo se cubrió de estrellas.
No se dieron cuenta cuando la noche cayó y el cielo se cubrió de estrellas.
Rosemary: (levantándose) Bueno, ya me debo ir.
Ray: (mirando el cielo) Cierto, ya es de noche.
Rosemary: Si.
La chica pelirroja se quedo parada frente a la banca. Pareciese que esperaba que Ray hiciera o dijera algo.
Ray: Hey...
Ray: (mirando el cielo) Cierto, ya es de noche.
Rosemary: Si.
La chica pelirroja se quedo parada frente a la banca. Pareciese que esperaba que Ray hiciera o dijera algo.
Ray: Hey...
Rosemary: (Interrumpiendo a Ray) Claro que quiero que me acompañes a casa.
Sin darse cuenta, Rosemary, lo tomo del brazo y lo levanto.
Rosemary: (Arrastrándolo con una sonrisa en la cara) Vamos, vamos.
La chica pelirroja lo trajo hasta la entrada principal del parque donde ella se aferro a su brazo fuertemente.
Rosemary: ¿No te molesta que caminemos así?
Ray: No
Ambos empezaron a caminar hacia la casa de Rosemary. La casa de Rosemary no quedaba lejos del parque, solamente había que recorrer cinco cuadras para llegar.
Ray recordó a la pareja que vio cuando venia hacia el parque.
Ray: (pensando) Nos encontramos en la misma posición que aquella pareja, pero no se siente la misma sensación en el aire.
Ella iba muy feliz abrazada al brazo de Ray, tenia una sonrisa de mejilla a mejilla. Pareciera que todo iba bien en su corazón. Mientras tanto, el, permanecía serio, no había ningún cambio en su cara, ningún gesto que dejara filtrar algún signo de felicidad, de vergüenza o incomodidad. Su corazón seguía siendo un desolado pantano de emociones muertas.
Ray: (suspirando)
Rosemary: ¿Que pasa?
Ray: Nada
Rosemary: (preocupada) ¿Seguro?
Ray: Si si. Solamente estaba pensando en algo.
Siguieron caminando muy callados y algo impactados y sorprendidos porque toda la gente les miraba. De veces en cuando se escuchaban comentarios como "Que bonita pareja hacen" o "De seguro se aman mucho", comentarios que alegraban mucho a la chica pelirroja, mientras que a Ray les incomodaba, y aunque no lo pareciera estaba un poco nervioso.
Por el camino se toparon con muchas tiendas de ropa y puestos de comida rápida.
Rosemary: Ya falta poco para que lleguemos a mi casa.
No faltaba nada mas que una cuadra para llegar al destino: el brazo de Ray se dormía.
Rosemary: (mirando por la ventana de una pastelería) Quiero comprar un pastelito.
Ray: (revisando sus bolsillos con la única mano libre).
Rosemary: Tranquilo, yo comprare. (soltando el brazo de Ray) Entremos
Ambos entraron a la pastelería. Las paredes eran blancas, las vitrinas eran blancas, todo el lugar era blanco. Al entrar se dieron cuenta que albergaba una gran cantidad de dulces, de todo tipo. Rosemary se acerco al vendedor.
Rosemary: (mirando los pastelitos y dirigiéndose al vendedor) Disculpe. Quiero un pastelito de frutilla y otro de... (girando la mirada a Ray) ¿De que quieres tu pastel?
Ray: No es necesario que me compres nada.
Rosemary: ¿Como que no? Tu elige nada mas.
Ray: Ya te dije, no es necesario.
Rosemary: (tomando la mano de Ray) Ven, no seas tímido. De seguro quieres uno (acercándolo)
Ray: Vale vale (mira la muestra de pastelitos) Quiero uno de tres leches.
Vendedor: Frutilla y tres leches entonces, ¿desean algo mas?
Rosemary: ¿Tiene leche en cajitas?
Vendedor: Si.
Rosemary: Deme dos, por favor.
Vendedor: (toma los pastelitos y los envuelve, luego pasa a buscar las dos cajitas de leche) Aquí tienen.
Rosemary: (dandole el dinero y cogiendo lo comprado) Gracias.
La pareja salio de la pastelería y siguieron su rumbo.
Rosemary: Promete que te comerás el pastelito.
Ray: Si, tranquila, lo haré.
Rosemary: (sonriendo) Gracias.
La chica pelirroja volvió a la posición en que estaba antes; abrazada al brazo de Ray.
Sin darse cuenta, Rosemary, lo tomo del brazo y lo levanto.
Rosemary: (Arrastrándolo con una sonrisa en la cara) Vamos, vamos.
La chica pelirroja lo trajo hasta la entrada principal del parque donde ella se aferro a su brazo fuertemente.
Rosemary: ¿No te molesta que caminemos así?
Ray: No
Ambos empezaron a caminar hacia la casa de Rosemary. La casa de Rosemary no quedaba lejos del parque, solamente había que recorrer cinco cuadras para llegar.
Ray recordó a la pareja que vio cuando venia hacia el parque.
Ray: (pensando) Nos encontramos en la misma posición que aquella pareja, pero no se siente la misma sensación en el aire.
Ella iba muy feliz abrazada al brazo de Ray, tenia una sonrisa de mejilla a mejilla. Pareciera que todo iba bien en su corazón. Mientras tanto, el, permanecía serio, no había ningún cambio en su cara, ningún gesto que dejara filtrar algún signo de felicidad, de vergüenza o incomodidad. Su corazón seguía siendo un desolado pantano de emociones muertas.
Ray: (suspirando)
Rosemary: ¿Que pasa?
Ray: Nada
Rosemary: (preocupada) ¿Seguro?
Ray: Si si. Solamente estaba pensando en algo.
Siguieron caminando muy callados y algo impactados y sorprendidos porque toda la gente les miraba. De veces en cuando se escuchaban comentarios como "Que bonita pareja hacen" o "De seguro se aman mucho", comentarios que alegraban mucho a la chica pelirroja, mientras que a Ray les incomodaba, y aunque no lo pareciera estaba un poco nervioso.
Por el camino se toparon con muchas tiendas de ropa y puestos de comida rápida.
Rosemary: Ya falta poco para que lleguemos a mi casa.
No faltaba nada mas que una cuadra para llegar al destino: el brazo de Ray se dormía.
Rosemary: (mirando por la ventana de una pastelería) Quiero comprar un pastelito.
Ray: (revisando sus bolsillos con la única mano libre).
Rosemary: Tranquilo, yo comprare. (soltando el brazo de Ray) Entremos
Ambos entraron a la pastelería. Las paredes eran blancas, las vitrinas eran blancas, todo el lugar era blanco. Al entrar se dieron cuenta que albergaba una gran cantidad de dulces, de todo tipo. Rosemary se acerco al vendedor.
Rosemary: (mirando los pastelitos y dirigiéndose al vendedor) Disculpe. Quiero un pastelito de frutilla y otro de... (girando la mirada a Ray) ¿De que quieres tu pastel?
Ray: No es necesario que me compres nada.
Rosemary: ¿Como que no? Tu elige nada mas.
Ray: Ya te dije, no es necesario.
Rosemary: (tomando la mano de Ray) Ven, no seas tímido. De seguro quieres uno (acercándolo)
Ray: Vale vale (mira la muestra de pastelitos) Quiero uno de tres leches.
Vendedor: Frutilla y tres leches entonces, ¿desean algo mas?
Rosemary: ¿Tiene leche en cajitas?
Vendedor: Si.
Rosemary: Deme dos, por favor.
Vendedor: (toma los pastelitos y los envuelve, luego pasa a buscar las dos cajitas de leche) Aquí tienen.
Rosemary: (dandole el dinero y cogiendo lo comprado) Gracias.
La pareja salio de la pastelería y siguieron su rumbo.
Rosemary: Promete que te comerás el pastelito.
Ray: Si, tranquila, lo haré.
Rosemary: (sonriendo) Gracias.
La chica pelirroja volvió a la posición en que estaba antes; abrazada al brazo de Ray.
20 mar 2012
The Art of Ruin - Capitulo 3: Una cara que enfrentar
Ahí estaban los dos, sentados sin pronunciar ni una sola palabra. Rosemary parecía muy dolida porque Ray no se acordaba de ella. Lagrimas empezaron a salir de los ojos de ella; cubrió su cara con sus manos.
Rosemary: (llorando) Rompiste tu promesa. Prometiste que nunca me olvidarías.
Entonces fue cuando Ray recordó una antigua conversación que el pensaba había olvidado, una conversación que sucedió en este mismo parque cuando el era pequeño: Ray tenia 6 años cuando conoció a una niña pelirroja que jugaba en el mirador. Ella estaba sola y el se acerco diciendo "Tu cabello es como fuego, ¿no te quemas?", la niña se sonrojo y le contesto "No tengo el cabello de fuego. Solamente lo tengo de color rojo. Mis padres dicen que es algo 'gemetrico'." Solamente eso fue necesario para recordar toda su niñez y para que Ray y la niña pelirroja se volvieran amigos muy cercanos.
Ray: (mirando la fuente) Tu cabello sigue siendo algo "gemetrico"
Rosemary, al escuchar esto, levanto la mirada y miro a Ray. Sus ojos brillaron con intensidad, sin duda estaba feliz porque su amigo de infancia por fin la había reconocido.
Rosemary: No me haz olvidado
Ray: La verdad es que si me había olvidado de ti.
Rosemary: Entonces, ¿te olvidaste de nuestra promesa?
Ray: Parece que si.
Rosemary: (señalando a la fuente) Fue allí, ¿recuerdas?. Fue hace doce años exactamente. Yo debía irme a otra ciudad por los estudios y tuve que despedirme de mi único amigo.
El empezó a recordar vagamente el comienzo de aquel adiós, aquella despedida: La chica pelirroja le pidió al niño que se juntaran en la fuente. "Debo irme" dijo ella soltando lagrimas. "Pero volverás mañana, siempre lo haces" respondió el con una sonrisa. "No, me tengo que ir para siempre" dijo ella con un nudo en la garganta.
Ray: Entonces yo prometí que nunca te olvidaría.
Rosemary: Así es.
Ray se perdió mirando la fuente. Casi podía ver a dos niños hablando; uno llorando y el otro confundido.
Rosemary: (tomándole el brazo) ¿Ray?
Ray: (recobrando el sentido) ¿Que?
Rosemary: (sin soltarlo) ¿Tienes novia?
Ray: No. ¿Por que?
Rosemary: Por nada.
Nuevamente el silencio volvió, pero esta vez no era incomodo, era encantador y acogedor, o al menos lo era para ella. El corazón de Rosemary se había llenado de felicidad y una sonrisa se dibujo en su rostro.
Rosemary: Dime, ¿como haz estado?
Ray: Bien, supongo.
Rosemary: ¿No haz hecho nada interesante?
Ray: No.
Ella le miro extrañada tras aquellas respuestas tan frías y reservadas. No era el mismo chico carismático y lleno de vida que conoció una vez.
Rosemary: ¿Te pasa algo? Te noto serio.
Ray: Asi soy yo.
Rosemary: ¡Mentiroso! ¿Donde quedo tu animo?
Ella tenia razón, Ray, había cambiado completamente su forma de ser.
Ray: Ya te lo dije, yo soy así.
Rosemary: Que mentiroso eres. Cuando eras pequeño siempre sonreías.
Ray: Todos cuando son pequeños son así.
El sabia muy bien que Rosemary tenia razón. El nunca fue así y tampoco debería serlo. Ray no quería hablar de lo que paso aquel día; no quería recordar el dolor.
Rosemary: (sonriendo) ¿Acaso sera que estas nervioso?
Ray: Para nada.
Rosemary: Si, si lo estas.
Ray: No
Rosemary: Si lo estas. No te hagas el difícil.
Ray: (suspiro) Piensa lo que quieras.
Lo mejor era que ella pensara que el solo estaba nervioso. Lo mejor era que ella no supiera el motivo por el cual Ray había cambiado tanto. Ella no debía saber en que parte de la vida de Ray su corazón se rompe y se pierde en el vació.
Rosemary: (llorando) Rompiste tu promesa. Prometiste que nunca me olvidarías.
Entonces fue cuando Ray recordó una antigua conversación que el pensaba había olvidado, una conversación que sucedió en este mismo parque cuando el era pequeño: Ray tenia 6 años cuando conoció a una niña pelirroja que jugaba en el mirador. Ella estaba sola y el se acerco diciendo "Tu cabello es como fuego, ¿no te quemas?", la niña se sonrojo y le contesto "No tengo el cabello de fuego. Solamente lo tengo de color rojo. Mis padres dicen que es algo 'gemetrico'." Solamente eso fue necesario para recordar toda su niñez y para que Ray y la niña pelirroja se volvieran amigos muy cercanos.
Ray: (mirando la fuente) Tu cabello sigue siendo algo "gemetrico"
Rosemary, al escuchar esto, levanto la mirada y miro a Ray. Sus ojos brillaron con intensidad, sin duda estaba feliz porque su amigo de infancia por fin la había reconocido.
Rosemary: No me haz olvidado
Ray: La verdad es que si me había olvidado de ti.
Rosemary: Entonces, ¿te olvidaste de nuestra promesa?
Ray: Parece que si.
Rosemary: (señalando a la fuente) Fue allí, ¿recuerdas?. Fue hace doce años exactamente. Yo debía irme a otra ciudad por los estudios y tuve que despedirme de mi único amigo.
El empezó a recordar vagamente el comienzo de aquel adiós, aquella despedida: La chica pelirroja le pidió al niño que se juntaran en la fuente. "Debo irme" dijo ella soltando lagrimas. "Pero volverás mañana, siempre lo haces" respondió el con una sonrisa. "No, me tengo que ir para siempre" dijo ella con un nudo en la garganta.
Ray: Entonces yo prometí que nunca te olvidaría.
Rosemary: Así es.
Ray se perdió mirando la fuente. Casi podía ver a dos niños hablando; uno llorando y el otro confundido.
Rosemary: (tomándole el brazo) ¿Ray?
Ray: (recobrando el sentido) ¿Que?
Rosemary: (sin soltarlo) ¿Tienes novia?
Ray: No. ¿Por que?
Rosemary: Por nada.
Nuevamente el silencio volvió, pero esta vez no era incomodo, era encantador y acogedor, o al menos lo era para ella. El corazón de Rosemary se había llenado de felicidad y una sonrisa se dibujo en su rostro.
Rosemary: Dime, ¿como haz estado?
Ray: Bien, supongo.
Rosemary: ¿No haz hecho nada interesante?
Ray: No.
Ella le miro extrañada tras aquellas respuestas tan frías y reservadas. No era el mismo chico carismático y lleno de vida que conoció una vez.
Rosemary: ¿Te pasa algo? Te noto serio.
Ray: Asi soy yo.
Rosemary: ¡Mentiroso! ¿Donde quedo tu animo?
Ella tenia razón, Ray, había cambiado completamente su forma de ser.
Ray: Ya te lo dije, yo soy así.
Rosemary: Que mentiroso eres. Cuando eras pequeño siempre sonreías.
Ray: Todos cuando son pequeños son así.
El sabia muy bien que Rosemary tenia razón. El nunca fue así y tampoco debería serlo. Ray no quería hablar de lo que paso aquel día; no quería recordar el dolor.
Rosemary: (sonriendo) ¿Acaso sera que estas nervioso?
Ray: Para nada.
Rosemary: Si, si lo estas.
Ray: No
Rosemary: Si lo estas. No te hagas el difícil.
Ray: (suspiro) Piensa lo que quieras.
Lo mejor era que ella pensara que el solo estaba nervioso. Lo mejor era que ella no supiera el motivo por el cual Ray había cambiado tanto. Ella no debía saber en que parte de la vida de Ray su corazón se rompe y se pierde en el vació.
14 mar 2012
The Art of Ruin - Capitulo 2: Queda algo que salvar
Un auto paso veloz apagando la llama del encendedor. Ray soltó un suspiro y siguió su camino. Mientras caminaba iba mirando los alrededores; miraba el suelo; miraba el cielo; miraba a la gente y miraba la carta que le había escrito aquella chica pelirroja que vive unas casas mas arriba de la suya pidiéndole que se vean en el parque.
La carta era de lo más normal, no tenia nada fuera de lo común además del mapa del parque al reverso que indicaba el punto de reunión. La letra era hermosa, tenia una ortografía perfecta. Al final de la carta decía: "Atte. Rosemary"
La carta era de lo más normal, no tenia nada fuera de lo común además del mapa del parque al reverso que indicaba el punto de reunión. La letra era hermosa, tenia una ortografía perfecta. Al final de la carta decía: "Atte. Rosemary"
Ray: (pensando) Me pregunto que querrá. Tal vez le gusta algún chico que conozco y quiere que le ayude.
Ray continuo caminando hacia su destino, delante de el iba una pareja tomada de la mano. La pareja se veía muy feliz, ella estaba apegada al brazo; ambos reían.
Ray: (pensando) No creo que quiera algo conmigo. Seguro es una broma, si, debe ser una broma.
Aun creyendo que podía terminar siendo una broma de mal gusto siguió caminando hacia el parque, después de todo el doctor le recomendó que empezara a hacer cosas y quizás caminar hasta el parque le ayudaría a despejar su mente.
El parque estaba en el centro de la ciudad y albergaba una buena porción de este, estaba cubierto con arboles, tenia una fuente en el centro y, en una zona elevada, tenia un mirador desde donde se poda observar la playa.
Cuando Ray llego abrió la carta y giro la hoja para ver el mapa. Se dirigió al centro del parque, el lugar donde iban a reunirse. Mientras caminaba, nuevamente, observaba los alrededores; observaba el suelo; observaba el cielo; observaba los arboles; observaba a la gente y observaba la carta.
Ray: (pensando) Hacia tiempo ya que no venia aquí. Tantos recuerdos me trae este lugar. Aquí monte mi primera bici y ese mismo día me caí por primera vez de la bici.
No le tomo mucho tiempo llegar al centro, el cual estaba extrañamente vació. Exceptuando por una pareja de ancianos que alimentaban a las palomas y ardillas que se les acercaban. Ray miro las bancas para ver si lograba ver a la chica que tal vez había llegado mucho antes que el y le estaba esperando. La chica no estaba.
Ray: (pensando) Aun no llega, la esperare.
Se dirigió a una de las bancas del extremo derecho y se sentó en la banca que estaba justo enfrente de los ancianos. No pasaron ni 10 minutos para cuando ella apareció. La chica movía la cabeza de un lado a otro buscando a Ray, cuando lo vio empezó a acercarse lentamente, tan lentamente que parecía nerviosa. Vestía un suéter rojo y pantalones ajustados negros.
Ray: (casi susurrando) Llego.
La chica llego a la banca donde estaba Ray.
Rosemary: (titubeando) Hola
Ray: Hola
Un incomodo silencio se apodero del ambiente. La chica estaba nerviosa por alguna razón. Ray solamente la miraba.
Rosemary: (frotando sus manos) Pensé que no vendrías.
Ray: Te tomaste la molestia de escribir la carta y hacer el mapa, tenia que venir.
Rosemary: (en voz baja) Gracias.
Ray se movió hacia la izquierda como diciéndole a Rosemary que se sentara, ella entendió el mensaje y lo hizo.
Ray: ¿Y para que querías que viniera?
Rosemary: (mirando el suelo) Parece que aun no te acuerdas de mi.
Ray empezó a hacer memoria pero no lograba recordarse de la cara de la chica.
Rosemary: (casi gritando) ¿Como es que no te acuerdas de mi? Somos amigos de la infancia. Espera. (vuelve al tono de voz normal) ¿Acaso me equivoque de persona? (acercándose a Ray) ¿Tu eres Ray, cierto? ¿Ray Crahan?
Ray: (alejando la cara) Si, yo soy Ray Crahan.
Rosemary: Entonces, ¿como es que no te acuerdas de mi? Soy Rosemary Lovegreen.
Ray: Lo siento. No me suena ese nombre.
La chica empezó a ponerse nerviosa y de cierto modo, enfadada. Volvió el silencio incomodo de antes.
El parque estaba en el centro de la ciudad y albergaba una buena porción de este, estaba cubierto con arboles, tenia una fuente en el centro y, en una zona elevada, tenia un mirador desde donde se poda observar la playa.
Cuando Ray llego abrió la carta y giro la hoja para ver el mapa. Se dirigió al centro del parque, el lugar donde iban a reunirse. Mientras caminaba, nuevamente, observaba los alrededores; observaba el suelo; observaba el cielo; observaba los arboles; observaba a la gente y observaba la carta.
Ray: (pensando) Hacia tiempo ya que no venia aquí. Tantos recuerdos me trae este lugar. Aquí monte mi primera bici y ese mismo día me caí por primera vez de la bici.
No le tomo mucho tiempo llegar al centro, el cual estaba extrañamente vació. Exceptuando por una pareja de ancianos que alimentaban a las palomas y ardillas que se les acercaban. Ray miro las bancas para ver si lograba ver a la chica que tal vez había llegado mucho antes que el y le estaba esperando. La chica no estaba.
Ray: (pensando) Aun no llega, la esperare.
Se dirigió a una de las bancas del extremo derecho y se sentó en la banca que estaba justo enfrente de los ancianos. No pasaron ni 10 minutos para cuando ella apareció. La chica movía la cabeza de un lado a otro buscando a Ray, cuando lo vio empezó a acercarse lentamente, tan lentamente que parecía nerviosa. Vestía un suéter rojo y pantalones ajustados negros.
Ray: (casi susurrando) Llego.
La chica llego a la banca donde estaba Ray.
Rosemary: (titubeando) Hola
Ray: Hola
Un incomodo silencio se apodero del ambiente. La chica estaba nerviosa por alguna razón. Ray solamente la miraba.
Rosemary: (frotando sus manos) Pensé que no vendrías.
Ray: Te tomaste la molestia de escribir la carta y hacer el mapa, tenia que venir.
Rosemary: (en voz baja) Gracias.
Ray se movió hacia la izquierda como diciéndole a Rosemary que se sentara, ella entendió el mensaje y lo hizo.
Ray: ¿Y para que querías que viniera?
Rosemary: (mirando el suelo) Parece que aun no te acuerdas de mi.
Ray empezó a hacer memoria pero no lograba recordarse de la cara de la chica.
Rosemary: (casi gritando) ¿Como es que no te acuerdas de mi? Somos amigos de la infancia. Espera. (vuelve al tono de voz normal) ¿Acaso me equivoque de persona? (acercándose a Ray) ¿Tu eres Ray, cierto? ¿Ray Crahan?
Ray: (alejando la cara) Si, yo soy Ray Crahan.
Rosemary: Entonces, ¿como es que no te acuerdas de mi? Soy Rosemary Lovegreen.
Ray: Lo siento. No me suena ese nombre.
La chica empezó a ponerse nerviosa y de cierto modo, enfadada. Volvió el silencio incomodo de antes.
12 mar 2012
The Art of Ruin - Capitulo 1: El final del progreso
Ray estaba sentado frente al Doctor Blythe hablando sobre su situación sentimental.
Ray: Hoy me he intentado suicidar
Dr. Blythe: ¿De nuevo?
Ray: Lo siento.
Dr. Blythe: Íbamos tan bien con el procedimiento. ¿Que ha pasado?
Ray: He perdido las esperanzas en seguir adelante.
Dr. Blythe: ¿No te interesa seguir con el tratamiento?
Ray: A mi solo me interesa que mi padre no se preocupe.
Dr. Blythe: Pero eso no es suficiente para intentar sobrellevar la situación. ¿Cierto?
Ray: No, lo es.
Ray agacho la cabeza.
Ray: Me cuesta un poco dejar de pensar en ciertas cosas.
Dr. Blythe: Eso es normal. No es fácil olvidar un momento tan traumático. A veces es bueno empezar a hacer cosas nuevas, ¿no tienes algún hobby o algo?.
Ray: Antes hacia historias pero he perdido la motivación para seguir escribiendo.
Dr. Blythe: ¿Sobre que escribías?
Ray: Historias de terror psicológico.
Dr. Blythe: ¿En serio?
Ray: Si.
Dr. Blythe: ¿Haz ganado un concurso o algo?
Ray: Una vez en la ciudad hicieron un concurso pero no participe.
Dr. Blythe: ¿Por que?
Ray: Dudo que fuera a ganar
Dr. Blythe: Pero al menos lo hubieras intentado.
Ray: No lo sé.
El Doctor Blythe miro su reloj.
Dr. Blythe: Lastima. Se ha cumplido la hora. Nos veremos la próxima semana.
Ray: Ok.
Dr. Blythe: ¿A la misma hora esta bien?
Ray: Si. No hay problema.
Ray se levanto de su asiento y se dirigió a la puerta.
Ray: Adiós
Dr. Blythe: Adiós. Ray, por cierto
Ray: ¿Que?
Dr. Blythe: ¿Haz tomado tus medicamentos?
Ray: Si.
Dr. Blythe: ¿Seguro?
Ray: ¿No me cree?
Dr. Blythe: ¿Tu te crees a ti?
Ray miro la puerta por unos segundos; la abrió y se fue.
Una vez afuera Ray saco un encendedor y lo prendió. Observaba el fuego detenidamente como si le gustara verlo bailar con las brisas; su mirada se perdió por unos segundos.
Ray: Hoy me he intentado suicidar
Dr. Blythe: ¿De nuevo?
Ray: Lo siento.
Dr. Blythe: Íbamos tan bien con el procedimiento. ¿Que ha pasado?
Ray: He perdido las esperanzas en seguir adelante.
Dr. Blythe: ¿No te interesa seguir con el tratamiento?
Ray: A mi solo me interesa que mi padre no se preocupe.
Dr. Blythe: Pero eso no es suficiente para intentar sobrellevar la situación. ¿Cierto?
Ray: No, lo es.
Ray agacho la cabeza.
Ray: Me cuesta un poco dejar de pensar en ciertas cosas.
Dr. Blythe: Eso es normal. No es fácil olvidar un momento tan traumático. A veces es bueno empezar a hacer cosas nuevas, ¿no tienes algún hobby o algo?.
Ray: Antes hacia historias pero he perdido la motivación para seguir escribiendo.
Dr. Blythe: ¿Sobre que escribías?
Ray: Historias de terror psicológico.
Dr. Blythe: ¿En serio?
Ray: Si.
Dr. Blythe: ¿Haz ganado un concurso o algo?
Ray: Una vez en la ciudad hicieron un concurso pero no participe.
Dr. Blythe: ¿Por que?
Ray: Dudo que fuera a ganar
Dr. Blythe: Pero al menos lo hubieras intentado.
Ray: No lo sé.
El Doctor Blythe miro su reloj.
Dr. Blythe: Lastima. Se ha cumplido la hora. Nos veremos la próxima semana.
Ray: Ok.
Dr. Blythe: ¿A la misma hora esta bien?
Ray: Si. No hay problema.
Ray se levanto de su asiento y se dirigió a la puerta.
Ray: Adiós
Dr. Blythe: Adiós. Ray, por cierto
Ray: ¿Que?
Dr. Blythe: ¿Haz tomado tus medicamentos?
Ray: Si.
Dr. Blythe: ¿Seguro?
Ray: ¿No me cree?
Dr. Blythe: ¿Tu te crees a ti?
Ray miro la puerta por unos segundos; la abrió y se fue.
Una vez afuera Ray saco un encendedor y lo prendió. Observaba el fuego detenidamente como si le gustara verlo bailar con las brisas; su mirada se perdió por unos segundos.
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